25 años de Ntro. Padre Jesús Nazareno.

Este sábado, 8 de marzo de 2025 se han cumplido 25 años de la bendición y primera salida procesional de la nueva imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y para celebrar tal efeméride, se celebró una misa y pudimos venerarlo en el altar que se realizó a tal efecto  a los pies de su capilla.

 Han pasado 25 años desde que un Jueves Santo del 2000 se viviera un momento especial en San Pedro Alcántara, como asi lo atestigua el Diario Sur en su edición del 20 de abril. Con la primera procesión de la nueva imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, elaborada en madera de roble por el escultor Antonio Dubé. Esta celebración, organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad, comenzó con los preparativos desde la mañana, mostrando la profunda devoción de los sampedreños hacia el Nazareno, uno de los titulares de la cofradía.

La bendición de la nueva imagen, celebrada previamente en el templo, marcó el primer encuentro de numerosos devotos con su nuevo Cristo. La procesión contó con 64 portadores que llevaron el trono, adornado con claveles rojos y lirios morados, por las principales calles del pueblo, como la C/Mercado y la Plaza de la Iglesia. Además, la Virgen de los Dolores lució un nuevo traje beige bordado en oro, donado por una cofrade, y fue llevada por 85 hermanos, adornada con gladiolos y rosas.

La cofradía, que contaba con 13 años de historia en ese momento, había experimentado un notable crecimiento en su membresía, alcanzando 625 miembros. Desde los años 80, se había notado un rejuvenecimiento en sus filas, lo que reflejaba un cambio en la dinámica de la hermandad. El hermano mayor, Miguel Sánchez, destacó que desde 1987 habían avanzado de manera firme, consolidándose en el pueblo.

Para conmemorar este importante evento, los portadores de la Virgen de los Dolores escoltaron al nuevo Cristo en su salida procesional, acompañados por la agrupación musical ubriqueña y la banda de cornetas y tambores de San Pedro. Además, alrededor de 40 nazarenos y unas 50 mujeres vestidas de mantilla participaron en el desfile, que también dio lugar a expresiones de saetas desde los balcones, reflejando la pasión y el sentimiento cofrade.

Uno de los momentos más emotivos de la procesión fue el encuentro entre la Virgen y el Nazareno en la calle de ‘Enmedio’ y al final del recorrido en la Plaza de la Iglesia. Sánchez también enfatizó la conexión emocional de los portadores al llevar el trono por la estrecha calle Córdoba, que mantenía la esencia del pueblo.

El Jueves Santo de aquel año fue especialmente significativo para la cofradía, ya que representó el esfuerzo realizado tras el incendio que había destruido la imagen anterior. El hermano mayor expresó su esperanza de que la comunidad apreciara el trabajo realizado, destacando el arduo año que habían enfrentado. La contribución del Ayuntamiento, que aportó 3,4 millones de pesetas para la nueva talla, junto con el apoyo de los sampedreños, fue crucial para que la Semana Santa de ese año brillara nuevamente.

Además, el trono llevó un lazo negro en homenaje a Pepe Caracuel, uno de los fundadores de la cofradía, fallecido recientemente. En la madrugada del Viernes Santo, se realizó otra procesión con el Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Soledad, destacando la sobriedad y el sentimiento que caracterizaban estos desfiles.

El apoyo generalizado del pueblo, especialmente de la juventud, revitalizó la tradición cofrade, atrayendo a más adeptos cada año. Cientos de penitentes, portando velas y algunos descalzos, acompañaron las imágenes, manifestando su fervor religioso. Las lágrimas de emoción durante la bendición de la nueva imagen de Jesús Nazareno reflejaron el profundo arraigo de esta tradición, que se renovó año tras año sin perder su esencia.