Homenaje al Marqués del Duero 2025

Breve resumen de su vida.

Manuel Gutiérrez de la Concha: El visionario Marqués del Duero y su legado en San Pedro Alcántara

Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen, primer Marqués del Duero, fue una figura excepcional que dejó una huella imborrable en la historia de España y, particularmente, en la fundación y desarrollo de San Pedro Alcántara, en Málaga. Nacido el 3 de abril de 1808 en Córdoba del Tucumán, en el Virreinato del Río de la Plata (actual Argentina), su vida estuvo marcada por brillantes logros militares, una destacada carrera política y una visión innovadora en el ámbito agrícola.

Brillante trayectoria militar y política

Gutiérrez de la Concha destacó como uno de los militares más brillantes de su época. Ingresó en la Guardia Real con apenas catorce años, iniciando así una fulgurante carrera militar. Durante la Primera Guerra Carlista, se distinguió por su valentía en numerosas batallas como las de Durango, Alsasua y Zúñiga, acciones que le valieron la Cruz Laureada de San Fernando. Su excepcional desempeño le permitió ascender rápidamente en la jerarquía militar, llegando a ser considerado el mejor estratega español del siglo XIX].

En el ámbito político, se adscribió al Partido Moderado y ocupó importantes cargos, entre ellos el de Capitán General de Cataluña y presidente del Senado durante cinco legislaturas consecutivas entre 1858 y 1865. Su lealtad a la Corona y sus servicios al país fueron reconocidos en 1848 cuando la reina Isabel II le otorgó el título de Marqués del Duero con Grandeza de España, tras su exitosa intervención militar en Portugal para apoyar a la reina María II

Fundación de San Pedro Alcántara: Una visión revolucionaria

La faceta más innovadora y perdurable del Marqués del Duero fue su proyecto de la Colonia Agrícola de San Pedro Alcántara. A finales de la década de 1850, comenzó a adquirir tierras en la costa occidental malagueña, amparándose en las leyes de fomento de la población rural. Este ambicioso proyecto culminó en 1860 con la creación de una colonia que transformaría radicalmente el paisaje y la economía de la zona.

El nombre elegido para la colonia fue un homenaje a su madre, Petra de Alcántara Irigoyen, y a San Pedro de Alcántara, santo de gran devoción familiar. La colonia se extendía por unas 3.300 hectáreas entre los términos de Marbella, Estepona y Benahavís, constituyendo uno de los latifundios más importantes y modernos de la España del siglo XIX.

Un proyecto agrícola revolucionario

Lo que distinguió a la Colonia de San Pedro Alcántara de otros proyectos similares fue su carácter innovador y la aplicación de las técnicas agrícolas más avanzadas de su tiempo. El Marqués del Duero concibió un modelo de explotación agraria que rompía con los métodos tradicionales:

  • Implementó un avanzado sistema de regadío mediante la construcción de pequeñas presas que permitieron introducir nuevos cultivos intensivos.
  • Importó de Estados Unidos y Gran Bretaña la maquinaria agrícola más moderna.
  • Introdujo técnicas pioneras como el análisis de tierras y la experimentación con abonos.
  • Estableció una Granja-Modelo o Escuela de Capacitación Agraria para formar especialistas y capataces.
  • Desarrolló una agricultura comercial orientada principalmente al cultivo de la caña de azúcar.

En 1871, completó la integración vertical de su empresa con la apertura de una moderna fábrica azucarera, permitiendo que la caña cultivada en la colonia se transformara en el propio establecimiento[9]. Este enfoque empresarial convirtió a San Pedro Alcántara en un referente de la agroindustria española.

Legado humano y social

El proyecto del Marqués del Duero no se limitó al ámbito agrícola. La colonia contaba con un núcleo urbano de unas 150 viviendas para los colonos, distribuidas en calles paralelas orientadas de norte a sur. Para atraer mano de obra cualificada, reclutó colonos y jornaleros de pueblos limítrofes y de los litorales de Granada, Almería, Valencia y Murcia, ofreciéndoles condiciones laborales avanzadas para la época: vivienda, huerto familiar de autoconsumo y economato.

Además, dotó a la colonia de infraestructuras esenciales como una red de carriles de calidad para mejorar las comunicaciones terrestres, superando las limitaciones de la antigua calzada romana que era el único medio de comunicación existente.

Un legado que perdura

Aunque el Marqués del Duero falleció el 27 de junio de 1874 en la batalla de Abárzuza durante la Tercera Guerra Carlista, su visión transformadora continuó dando frutos. A pesar de que tras su muerte la colonia pasó a manos de sus acreedores debido a las dificultades para amortizar los préstamos obtenidos, el proyecto siguió desarrollándose y evolucionando.

Hoy, San Pedro Alcántara es un próspero pueblo que mantiene viva la memoria de su ilustre fundador. La figura del Marqués del Duero sigue siendo honrada con diversos actos conmemorativos, como este que celebramos anualmente en el aniversario de su fallecimiento, con una misa en su memoria, ofrenda florale e izado de bandera junto a su estatua en la plaza que lleva su nombre.

Conclusión

Manuel Gutiérrez de la Concha, primer Marqués del Duero, representa el espíritu emprendedor, visionario y modernizador que impulsó el desarrollo de España en el siglo XIX. Su legado en San Pedro Alcántara trasciende lo meramente económico para convertirse en un ejemplo de transformación social y territorial a través de la innovación agrícola y la planificación urbana.

Su figura encarna los valores del liderazgo, la valentía y la visión de futuro. Como militar, alcanzó las más altas distinciones; como político, ocupó cargos de gran responsabilidad; y como empresario agrícola, revolucionó las técnicas de cultivo y producción. Pero quizás su mayor logro fue crear una comunidad próspera donde antes solo había tierras improductivas, dejando un legado que perdura hasta nuestros días en cada calle, plaza y edificio de San Pedro Alcántara.

El Marqués del Duero no solo fundó un pueblo, sino que sembró las semillas de un futuro mejor para generaciones de sampedreños, y es por ello que su memoria merece ser reconocida y honrada por todos los que formamos parte de este pueblo.